Capítulo 50 Cincuenta

Cuando se separaron fue que Luciana vio las trufas, las fresas, el chocolate, e incluso el vino sin alcohol, ese hombre era perfecto.

Santiago la soltó y abrió la botella de vino.

—¿Celebramos algo especial? — preguntó ella, y Santiago sólo sonrió.

—Por nosotros, nuestras felicidad y por esto que...

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