Capítulo 40 El hilo suelto

El teléfono de Mateo resbaló de sus dedos temblorosos y golpeó la mesa de acero con un ruido seco, casi ensordecedor en medio de la quietud del laboratorio. La pantalla quedó encendida, proyectando la brutal imagen de Toby hacia el techo como un recordatorio silencioso de la realidad en la que se ha...

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