Capítulo 43 La farsa del glamour

La sonrisa de Marcus Ferrara parecía tallada en piedra, fría y carente de cualquier atisbo de humanidad. Lidia sintió que el aire gélido de la tarde se le atascaba en la garganta. Por una fracción de segundo, el instinto primordial de huir le gritó que retrocediera, que volviera a la seguridad del a...

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