Capítulo 44 El arte del caos

Lidia aceleró ligeramente el paso, acortando la distancia que la separaba de Valeria sin que el movimiento pareciera brusco. El guardia de seguridad calvo, que caminaba a un metro de ellos con la mano descansando discretamente sobre el comunicador de su cinturón, no pareció notar la maniobra.

—Vale...

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