Bajo presión

Lya

El silencio era tenso en el Land Cruiser de Oliver. Me senté con los brazos cruzados sobre el pecho, negándome a mirarlo.

—No hay nada de malo en disfrutar del paisaje —insistió Tala.

Rodé los ojos. Oliver era, desafortunadamente, exactamente mi tipo. El hombre de montaña oscuro y melancólico...

Inicia sesión y continúa leyendo