Capítulo 76 El precio de su secreto 38

Hace horas habían llegado a casa, Catalina necesitaba distraerse, no quería seguir siendo consumida por tanto dolor. Sugirió a Erick que bebieran, que lo hicieran hasta que olvidarán su propio nombre. Él no estaba muy seguro de que fuera una buena idea, pero finalmente cedió.

La botella de vodka...

Inicia sesión y continúa leyendo