92- Mi hija

—¡Helenaaaa! —gritó Sebastián, desgarrándose la garganta.

Katlyn observaba desde el suelo con una expresión horrorizada mientras Helena y Alan caían del balcón. Quería levantarse, pero el dolor la superaba.

Sebastián corrió con todas sus fuerzas hacia el balcón, las lágrimas nublaban sus ojos negr...

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