Capítulo 38 37

Nora

—Yo, por supuesto —espeta con voz inocente—. Puede que la lleve a la cama, digo, a la fama —corrige.

—No seas idiota, que sé lo que quieres. O lo que maquina esa perversa cabeza, amigo mío.

—Nora, por favor —refiere mirando a otro lado—. Barbra solo va a pagar, es todo.

—Quieres que después...

Inicia sesión y continúa leyendo