La naturaleza del anfitrión

Sentarse duele. Todo duele, pero sentarse es peor porque requiere una coordinación que ya no poseo. Mis piernas no obedecen del todo y mi equilibrio está jodido. Fallo al intentar sentarme en la silla en el primer intento y tengo que sostenerme del borde de la mesa, el aire saliendo de mí mientras e...

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