Latigazo cervical.

La semana que sigue es… extraña. No una extrañeza mala, solo de esa que me hace hiperconsciente de todo a mi alrededor, como si mi vida se hubiera desplazado silenciosamente sobre su eje y nadie me lo hubiera dicho. Cage sigue siendo Cage, la migraña ambulante de la academia. Cada clase, cada sesión...

Inicia sesión y continúa leyendo