Capítulo 37 Capítulo sin título

El aire olía a lavanda y tierra mojada, pero yo solo percibía peligro. Esa noche, mientras Alexander dormía, me quedé despierta mirando la luna. Katherine había llorado hasta dormirse, preguntándose por qué su papá no la reconocía.

—No puedo perderlo —susurré—. No otra vez.

Pero no fue un lamento....

Inicia sesión y continúa leyendo