Capítulo 89 PARTE DOS.

Me levanto de la silla, las piernas un poco inestables por el whisky. Guardo la foto de Elena y yo de niños en el cajón del escritorio, apago la lámpara, y salgo del estudio.

La mansión está silenciosa. Son casi las doce y media. Los guardias patrullan afuera, sus sombras visibles ocasionalmente a ...

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