Capítulo 127: Te está buscando.

Leonardo

Su rostro estaba tan cerca del mío. Podía sentir su aliento—ligero y tembloroso—rozando mi mandíbula. Su mirada bajó por un breve segundo a mi boca. Luego volvió a mis ojos.

Mi corazón se detuvo.

No me moví. Ella tampoco.

Aún estaba sollozando ligeramente, su respiración irregular, y su...

Inicia sesión y continúa leyendo