Capítulo 196: ¿Por qué siento que puedo confiar en él?

Dario

Apenas logré regresar a Roma. La ciudad se sentía diferente ahora—cada esquina, cada rostro parecía pertenecer a alguien que Leonardo había enviado para cazarme. Mantenía la cabeza baja, la capucha puesta, la gorra de béisbol sombreando mi cara.

¿Cómo diablos dejé que esto sucediera?

Solo f...

Inicia sesión y continúa leyendo