Capítulo 102 La ley de la bahía

El pesado motor del remolcador principal soltó un último soplido de aire comprimido, un resoplido ronco que sacudió la cubierta antes de quedar en un silencio absoluto. La sala de máquinas se había rendido finalmente ante la orden perentoria que el capitán transmitió por el intercomunicador tras ver...

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