Capítulo 21 Amor

Esa noche, el silencio de la mansión se sentía diferente. Ya no era un silencio opresivo, sino uno cargado de una expectativa que me hacía temblar bajo las sábanas de seda. Me había puesto un camisón de encaje negro, sutil pero letal, y me había dejado el cabello suelto, cayendo sobre mis hombros co...

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