Capítulo 24 Gatos

El búnker de seguridad estaba en penumbra, iluminado únicamente por el resplandor azulado de los monitores que vigilaban cada rincón de la propiedad de los Brown. Entré con la carpeta negra de Bastian bajo el brazo, sintiendo que pesaba más que mi propia alma. Lucas estaba tirado en una silla girato...

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