Capítulo 65 epilogo

El sol de verano en el mar Libico no caía, se derretía. Se derramaba como oro líquido sobre las rocas áridas de la costa sur de Creta, tiñendo el horizonte de un tono violeta tan denso que parecía que podías extender la mano y tocar la línea donde el agua se encontraba con el cielo.

Cinco años habí...

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