Capítulo 21 Veintiuno

Elena

Mis ojos se impregnan en el techo de la habitación, ni siquiera soy capaz de llamarla mía porque jamás podré sentirla como la anterior. Esta nunca será mi casa y este nunca será mi rincón de sueños y descanso. De hecho, aún ni en la tranquilidad del baño, ni en el acaparador silencio de es...

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