Capítulo 34 Treinta y cuatro

Elena

—¡Estás deslumbrante! —exclama Hade asomándose por la puerta. Se lleva ambas manos a la boca y cubre una expresión.

—Gracias —contesto con una sonrisa.

—Es una novia hermosa, y se ha comportado de maravilla —habla ahora la pelinegra que arregló mi cabello—. No se ha quejado de nada, toda una...

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