Capítulo 44 Cuarenta y cuatro

Elena

Muerdo el interior de mis mejillas arrepentida de lo que acabo de preguntarle y él bebe de su jugo sin despegar su azul mirada de mi rostro.

—¿Nosotros? ¿A qué te refieres exactamente, Elena? —cuestiona haciendo énfasis en mi nombre y abro la boca para hablar, pero al segundo la cierro, la ve...

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