Capítulo 84 Ochenta y cuatro

Elena

Me río de su falta de vergüenza y vuelvo a colocar mis brazos alrededor de su cuello, buscando la mayor proximidad a su piel.

—Te... —susurro, alargando el momento y llenándome de valor.

—Mmmm —murmura, alzando sus cejas ansioso. Pasan unos segundos y lame sus labios, desesperado—, ¡dilo ya...

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