Capítulo 43 Capítulo 43.- Casa azul

—¿Mi abuela está viva? —la frase raspó en mi garganta, hiriente y absurda, como un fragmento de cristal masticado.

Andrés no respondió. Guardó un silencio denso y cobarde mientras Tomás mantenía el cañón del arma hundido contra su cuello.

—Contesta de una puta vez —exigió Tomás, sin que le temblar...

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