Capítulo 52 52. Sus ojos vuelven a mí.

La frase de Adrián queda suspendida entre nosotros.

—Sobre lo que pasaría si dejáramos de hablar.

Nadie responde inmediatamente.

Pero tampoco nadie se mueve.

El bar sigue lleno de esa música suave que parece deslizarse entre las mesas, y las luces de la ciudad siguen brillando detrás de los ventanal...

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