Capítulo 54 54. Una risa suave.

La frase de Adrián queda flotando entre nosotros.

—Creo que estamos peligrosamente cerca de descubrir qué pasa después.

Nadie responde de inmediato.

Pero nadie se aparta tampoco.

Mi mano sigue entrelazada con la de Gabriel, y ahora soy consciente de cada pequeño movimiento de sus dedos. Su pulgar se...

Inicia sesión y continúa leyendo