Capítulo 82 82. Ardiente cercanía.

Pienso que la cercanía tiene su propio lenguaje, uno que no necesita palabras porque se instala directamente en la piel y en la respiración.

La pausa que compartimos se extiende unos segundos más, aunque ya no se siente frágil ni incierta, sino sostenida por una atención mutua que fluye entre los tr...

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