Capítulo 86 86. Tres personas en un sofá, tocándose con esta naturalidad.

Pienso que hay momentos que se inclinan solos, sin pedir permiso, y que lo realmente peligroso es darse cuenta cuando ya estamos dentro de ese movimiento.

*La vibración de la risa de Gabriel se expande con calma por su pecho y llega hasta mi espalda como una onda cálida que se instala sin apuro, m...

Inicia sesión y continúa leyendo