NovelaGO
Atada a un Matrimonio con el CEO MAFIOSO

Atada a un Matrimonio con el CEO MAFIOSO

Francis Wil · Completado · 109.6k Palabras

470
Tendencia
1.3k
Vistas
3
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Franco quedó marcado por una tragedia que destrozó su infancia: sus padres fueron brutalmente asesinados por pandilleros durante un ritual de iniciación. Logró sobrevivir oculto y aterrorizado, pero quedó solo, abandonado a su suerte. Creció en las calles, pasando de una pandilla a otra, hasta que la mafia lo capturó. Durante días fue torturado por los hombres de Enzo Barone, decididos a quebrarlo. No lo lograron. Su resistencia llamó la atención del temido líder, quien, en lugar de matarlo, decidió darle una oportunidad. Bajo su tutela, Franco se convirtió primero en su sicario más temido y luego en el cerebro empresarial de su imperio.

Lorena, la hija de Enzo, fue secuestrada siendo una niña y obligada a presenciar el asesinato de su madre. Pasó años cautiva en manos de una familia mafiosa rival, hasta que su padre logró dar con su paradero. Cuando las negociaciones fracasaron, Enzo envió a Franco como último recurso. El rescate fue exitoso, pero la libertad de Lorena no lo fue: quedó atrapada bajo las reglas de su propio padre. Temiendo por su legado, Enzo forzó el matrimonio entre su hija y Franco, asegurándose así de que él la protegiera, bajo la amenaza de perder la fortuna que heredaría tras su muerte.

Obligada a casarse con el hombre que la rescató , y la encerró, Lorena apenas conoce a Franco. Entre ellos hay desconfianza, resentimiento y secretos. En un mundo donde el deber pesa más que los deseos, deberán descubrir si es posible construir algo real… o si sus pasados los destruirán antes de intentarlo.

Capítulo 1

Capítulo 1 —Mia, en cuerpo y alma

Narrador:

Lorena estaba de pie frente a él, sus manos temblaban ligeramente a los costados de su vestido. La habitación del hotel, lujosa y sofocante, parecía encerrar cada respiro entre sus paredes doradas. Franco, de pie junto a la cama, la observaba con una intensidad que hacía que su piel se erizara. Había algo en él, algo oscuro y dominante, que la hacía retroceder un paso sin darse cuenta.

Franco avanzó, despacio, sin prisa, dejando que el sonido de sus zapatos sobre el suelo llenara el silencio. Cada paso hacia ella era como un golpe en su pecho. Lorena apretó los labios, intentando controlar su respiración, pero esta se volvía cada vez más entrecortada. Él lo notó.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca, levantó una mano y tomó su cuello. No fue un agarre violento, pero tampoco dejaba lugar a dudas sobre quién tenía el control. Su pulgar rozó la piel suave de su garganta, y Lorena cerró los ojos, como si al hacerlo pudiera desaparecer de esa realidad.

—Mírame —ordenó Franco, su voz grave resonando en la habitación. Ella negó con un leve movimiento de cabeza, los ojos apretados con fuerza. Franco apretó un poco más, solo un poco, lo suficiente para que sintiera su dominio. —¡Te dije que me mires! —Lorena abrió los ojos lentamente, su mirada se clavó en la de él. Había miedo, lo podía ver claramente. Una emoción cruda que la hacía temblar y que, por un instante, también lo hizo flaquear. Franco sintió algo atravesarlo, una sensación desconocida que estuvo a punto de hacer que la soltara. Pero no podía permitirse esa debilidad. Se inclinó un poco más hacia ella, su aliento chocando contra sus labios. —Ahora eres mía, Lorena. Lo eres por completo. Y harás exactamente lo que yo diga. ¿Entendido?

Ella no respondió al principio, sus ojos intentando encontrar una salida que no existía. Pero cuando vio la firmeza en la mirada de Franco, supo que no tenía opción. Asintió, aunque su cuerpo seguía temblando.

Franco la soltó con suavidad, dejando que el aire volviera a llenar sus pulmones. Dio un paso atrás, observándola con una mezcla de satisfacción y algo más. Sabía que había ganado esa pequeña batalla, pero también sabía que la guerra apenas había comenzado. Lorena respiró profundamente, tratando de recuperar algo de compostura. Reuniendo el poco valor que le quedaba, alzó la cabeza y lo enfrentó con la voz temblorosa pero cargada de desafío.

—No te sientas tan cómodo ejerciendo tu dominio, Franco. Esto será solo hasta que nos divorciemos.

Franco soltó una carcajada seca, cruzándose de brazos mientras la miraba con una mezcla de diversión y burla.

—¿Divorciarnos? —repitió, como si fuera el chiste más absurdo que hubiera escuchado —Eso no pasará, al menos no hasta dentro de cinco años.

Los ojos de Lorena se abrieron de par en par, su sorpresa palpable.

—¿Cinco años? —repitió, incrédula.

—Sí, querida. Estaba claramente estipulado en el contrato que firmaste.

Lorena lo miró fijamente, con una mezcla de ira y vergüenza. Tragó saliva antes de responder:

—Yo… no leí el contrato.

Franco arqueó una ceja, incrédulo por un momento. Luego, su sonrisa volvió, esta vez cargada de satisfacción.

—¿No lo leíste? —dijo, su tono entre burla y asombro —¿De verdad firmaste algo sin leerlo?

—No tenía sentido —respondió Lorena, levantando la barbilla con obstinación —Sabía que no tendría opción de cambiar nada, así que no vi el caso.

Franco la observó en silencio por un momento, como si evaluara la lógica en sus palabras. Luego asintió ligeramente, sin borrar la sonrisa de su rostro.

—Eso explica mucho... —dijo finalmente —Pero déjame dejar algo claro, Lorena, mientras dure este matrimonio, me pertences, así que vete olvidando de esas ideas romaticas, que seguros tiene en la cabeza. —Ella lo fulminó con la mirada, pero no respondió. En el fondo, sabía que Franco tenía razón: había firmado sin leer, y ahora estaba atrapada. La habitación se llenó de un silencio pesado, roto solo por el ritmo irregular de sus respiraciones. Cuando Lorena intentó moverse hacia el baño, Franco la tomó del brazo, deteniéndola con firmeza. Con un movimiento rápido, la giró y la empujó suavemente contra la pared, quedando ella de espaldas a él. Lorena dejó escapar un jadeo, sus manos buscaban apoyo en la fría superficie mientras su respiración volvía a acelerarse. —No recordaba que fueras tan hermosa —murmuró Franco, inclinándose hacia ella. Su aliento cálido rozó la nuca de Lorena, haciendo que un escalofrío recorriera su cuerpo.

—No juegues conmigo, Franco. Déjame ir —pidió ella, con un hilo de voz.

—Eso no va a suceder —respondió, su tono bajo y grave —Ya te lo dejé claro; me perteneces. En cuerpo y alma. Pero la parte que más me gusta es esa... la del cuerpo.

Lorena cerró los ojos con fuerza, su pecho subía y bajaba con espasmos. Franco notó el leve temblor de su cuerpo y lo interpretó como una mezcla de miedo y algo más. Con una calma perturbadora, apartó su cabello hacia un lado, dejando su hombro y cuello completamente expuestos. —Mira cómo reaccionas —susurró, mientras deslizaba la yema de sus dedos por la piel desnuda de su cuello y su hombro. La suavidad de su roce era deliberada, casi tortuosa. Observó con fascinación cómo la piel de Lorena se erizaba bajo su toque. El silencio entre ellos se llenó de una tensión casi tangible, como si el aire mismo se hubiera vuelto más denso. Franco se tomó su tiempo, trazando pequeños círculos sobre su piel mientras estudiaba cada una de sus reacciones. Lorena apretó los labios, intentando contener cualquier sonido, pero su respiración traicionaba su intento de parecer indiferente. El vestido de novia cayó al suelo con un movimiento lento, casi ceremonial, dejando su figura expuesta en un conjunto de encaje blanco que acentuaba cada curva. Franco retrocedió un paso para observarla. El contraste de su piel con la tela inmaculada lo dejó sin palabras por un instante. Se inclinó nuevamente, rozando su cuello con los labios mientras sus manos recorrían la línea de sus hombros y su espalda con una suavidad que parecía calculada. Cada centímetro de piel que tocaba respondía a él, como si estuviera diseñada para su contacto. —Ahora me perteneces, y te lo haré sentir —murmuró contra su oído.

Lorena se estremeció, su voz quebrada interrumpió el momento.

—Franco, por favor… no. Yo nunca… no me obligues, por lo que más quieras.

Franco se detuvo. Las palabras de Lorena parecieron atravesarlo como un cuchillo. Había estado dispuesto a ignorar cualquier súplica, había estado seguro de que su derecho como esposo estaba por encima de todo. Pero esa súplica, esa fragilidad en su voz, lo hizo flaquear. Apoyó sus manos en las caderas de Lorena, acercándola más a él, lo suficiente para que sintiera la dureza de su deseo. La obligó a levantar la cabeza, tomándola suavemente de la barbilla hasta que sus miradas se encontraron. Una lágrima rodó por la mejilla de Lorena, y algo dentro de Franco se rompió. Por un instante, recordó a la niña asustada que rescató, y se horrorizó por lo que estaba a punto de hacer. Nunca había tenido escrúpulos. Pero en ese momento, con Lorena era diferente. Retrocedió bruscamente, soltándola como si su piel quemara. Lorena comenzó a llorar, su cuerpo sacudido por sollozos. Franco quiso abrazarla, consolarla, pero en lugar de eso, el orgullo y la rabia hacia sí mismo lo dominaron.

—Eso fue solo una muestra de lo que vendrá —dijo Franco, su voz grave y cargada de una amenaza silenciosa. Lorena, aún de espaldas, apretó los brazos contra su pecho como un escudo improvisado. El aire a su alrededor se volvía pesado, sofocante, mientras el silencio se alargaba entre ambos. Franco avanzó un paso, apenas un movimiento, pero suficiente para hacerla tensarse. Su mirada recorrió su espalda, deteniéndose en el leve temblor de sus hombros. Su propia respiración era un eco profundo que llenaba la habitación. —Te dije que ahora eres mía —murmuró, su tono bajo pero cargado de intenciones. La habitación parecía reducirse, atrapándola junto con él. Lentamente, inclinó la cabeza, como si midiera cada palabra antes de decirla—Y lo sentirás… tarde o temprano. —Lorena quiso responder, decir algo que rompiera la tensión que le oprimía el pecho, pero las palabras no salieron. Franco se mantuvo quieto por un instante más, sus ojos oscuros fijos en ella, antes de dar media vuelta hacia el baño. —Voy a darme una ducha. No te muevas —ordenó, sin volverse a mirarla, pero con un tono que no admitía réplica. Al cerrar la puerta tras de sí, el sonido del agua comenzando a correr hizo que Lorena respirara por primera vez desde que él habló. Pero incluso entonces, la sensación de su mirada seguía clavada en su piel.

El cuarto quedó en un silencio inquietante, salvo por el eco del agua que se filtraba desde el baño. Y aunque Franco estaba del otro lado de la puerta, su presencia seguía envolviendo la habitación, dejando en el aire la promesa de lo que podría ocurrir cuando él volviera a salir.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Reclamada por el Amor del Alfa

Reclamada por el Amor del Alfa

172.1k Vistas · Completado · Riley
Soy Tori, una supuesta "asesina" que acaba de salir de prisión.
Hace cuatro años, la conspiración meticulosamente planeada por Fiona me convirtió de una omega ordinaria en una prisionera con una acusación de asesinato.
Cuatro años después, regreso a un mundo que ha cambiado más allá de lo reconocible.
Mi mejor amiga Fiona, que también es mi hermanastra, se ha convertido en la hija perfecta a los ojos de mi madre. Y mi exnovio, Ethan, está a punto de celebrar una ceremonia de apareamiento de alto perfil con ella.
El amor, los lazos familiares y la reputación que una vez atesoré han sido tomados por Fiona.
Justo cuando había llegado a mi punto de quiebre, cuestionando el propósito mismo de mi existencia, el legendario Alfa Lucas de Moonhaven apareció repentinamente en mi vida.
Es poderoso y enigmático, una figura que todos los hombres lobo admiran con respeto.
Sin embargo, muestra una persistencia y ternura extraordinarias hacia mí.
¿Es la aparición de Lucas un regalo del destino, o el comienzo de otra conspiración?
Reconocida por un líder de la mafia

Reconocida por un líder de la mafia

17.5k Vistas · Completado · Oluwadamilola Eniola
Estaba nerviosa frente a sus ojos marrones de delincuente. Su cuerpo estaba agachado sobre ella, con las manos colocadas a ambos lados de la barandilla, sin que ella pudiera moverse, ya que sus ojos se clavaban en los suyos. Cuanto más se acercaba, más se agitaba violentamente su corazón. Se mordisqueó el labio inferior, no importa cuánto intentara evitarlo, él siempre regresaba.
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»


Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
La Alimentadora del Rey Vampiro

La Alimentadora del Rey Vampiro

18.7k Vistas · En curso · Bella Moondragon
Kane permanece inmóvil, y me doy cuenta de que apenas está respirando. No creo que necesite oxígeno para mantenerse vivo, así que eso no es tan sorprendente, pero no puedo entender por qué está tan quieto. Su mano en mi cintura está tan cerca de mi esternón, el deseo de que la deslice solo unos centímetros hacia arriba, para tocarme en lugares donde nadie lo ha hecho antes, hace que un suspiro salga de mis labios. Tengo que morderme de nuevo para no gemir, y ni siquiera me ha besado todavía.

—Emory: Nací para ser la Alfa de mi manada, la primogénita de mi padre. Pero ahora... estoy aquí, en el castillo de nuestro mayor enemigo, el Rey Vampiro. Debería odiar a Kane Alexander, pero cuanto más tiempo paso con él, más lo anhelo de maneras que no puedo entender. No estoy aquí para ser su amante, sin embargo. Estoy aquí para ser su alimentadora. Pero incluso antes de que sus labios rocen mi piel por primera vez, sé que me entregaría a él de todas las formas imaginables si tan solo me lo pidiera.

—Kane: Anhelo probar a la cambiaformas lobo, pero no su sangre, su cuerpo... su esencia. La quiero de todas las formas imaginables. Pero ya estoy comprometido para casarme con otra vampira de sangre pura, y si cancelo eso, he condenado a mi reino a otra guerra. Tiene que haber una manera de mantener a Emory Moonraker como mi alimentadora pero no reclamarla en mi cama. Aún no lo he descubierto, y cada vez que miro en sus ojos jade, olvido todo y a todos excepto a ella. Pero tengo enemigos, y cada momento que pasa aquí en mi hogar, el Castillo Graystone, está en peligro.
La Novia de Último Minuto del Billonario

La Novia de Último Minuto del Billonario

59.8k Vistas · Completado · G O A
¡¿Por qué el multimillonario tecnológico Artemis Rhodes publicaría algo así?!

«Todo el mundo habla del hashtag que acaba de hacerse viral en menos de unas horas. Sin embargo, esta chica se ha convertido en un misterio que todos quieren resolver. De hecho, tenemos fotos de varias personas que han visto a la niña en persona.» *

La pantalla del teléfono es pequeña, pero capto varias fotos mías parpadeando en la pantalla. ¡Esto no puede estar pasando!

¿Recuerdas ese ataque de pánico que estaba provocando? Bueno, esa cosa vuelve con fuerza. Siento que todo el aire me ha sido absorbido y se me contrae el pecho. Mi visión es borrosa y me doy cuenta de que estoy cayendo justo antes de que las cosas se oscurezcan.

«Relájese, señorita Riley, soy el Sr. Rhodes, un donante de nuestro hospital. Esta mujer es su prometida. Me encargaré de las cosas de aquí». El médico lo dice y se aparta para dejar salir a la enfermera.

La veo alejarse corriendo antes de concentrarme en el médico. Es un hombre mayor con cabello blanco y cara amistosa, pero me da vibraciones raras.

Espera... ¿acaba de decir, prometida?

«Lo siento, ¿qué dijiste?» Pregunto.

«Tengo una propuesta para ti». Dice el hombre.

«¿Una propuesta para mí? ¿Qué quieres decir?»

«¿Una propuesta? Significa...»

Muevo la mano. «¡Eso no! No soy idiota. Quiero decir, ¿qué propuesta?»

«Quiero que te cases conmigo». Dice con franqueza.

Apuesto a que te preguntas cómo una mujer que vive en un vagón abandonado termina casada con un multimillonario tecnológico.

Pues es sencillo. Nos topamos, nos miramos a los ojos y el resto es historia.

Vale, no, no es exactamente lo que pasó. Mira, Artemis Rhodes está en apuros. Necesita una novia para su próximo cumpleaños... dentro de seis días. Entonces, ¿qué hace? Me persigue como a un acosador loco y me ofrece un montón de dinero para casarme con él.

Una locura, ¿verdad?

Por supuesto que me niego porque tengo algo de dignidad, pero cuando mi mundo se pone patas arriba no tengo más remedio que aceptar. Gracias a él no puedo volver a mi antigua vida, y ahora estoy atrapada en la suya.

Soy su rebelión contra su familia y una piedra en su piel... sus palabras, no las mías...

Somos de mundos diferentes y eso significa que, eventualmente, esos mundos chocan y, con ello, ocurre un desastre que está a punto de destruir todo el plan. Ya sabes, un martes normal.

Entonces, ¿qué hacen dos personas cuando todo empieza a ir mal?

Bueno, déjame decirte...
Maximiliano Fisterra

Maximiliano Fisterra

45.4k Vistas · Completado · Evelyn Zap
Merlí Fernand fue entregada a un burdel para pagar la millonaria deuda de su padre. Sin embargo, lo que nunca imaginó es que el más grande e imponente capo de la mafia europea la salvaría de aquel nefasto destino.
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
Bethany: Su Pequeña Loba

Bethany: Su Pequeña Loba

281.3k Vistas · En curso · Becky J
Bethany tiene 14 años y es hija de un guerrero en la manada Moonshine. Su vida es perfecta hasta esa noche que pone su mundo patas arriba. Unos renegados atacan su manada, dejándola sola para cuidarse a sí misma y a su sobrina de 6 meses, Bella. Logra escapar de la manada a salvo, pero ¿por cuánto tiempo? Hay alguien que quiere a Bethany como su compañera y está dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla.

Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?

Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
Una beta para el alfa.

Una beta para el alfa.

289.5k Vistas · Completado · Catalina
Por un lado, está Raine Dubois, una joven beta de veintidós años, que, tras la infidelidad de su último novio, ha decidido renunciar al amor, incluso, al de su propio compañero, pues asegura que, con su mala suerte, este la engañará al segundo de reconocerla.

Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.

Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.

Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.

¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?

¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?

Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
A través de Humo y Acero: Un Romance de Mafia

A través de Humo y Acero: Un Romance de Mafia

22.7k Vistas · Completado · Steph Starry
Ella regresó para enterrar a su padre. En cambio, fue obligada a casarse con el hijo de su enemigo.


Rosalind Marlow regresa a Nueva York para arreglar los asuntos de su padre, quien fue uno de los jefes de la mafia más temidos de la ciudad, solo para descubrir que murió junto a su mayor rival... y dejó un contrato que la obliga a casarse con el hijo de ese rival.

Viktor Marino es frío, calculador e irritantemente magnético.

Rosa no tiene intención de convertirse en el peón de nadie, ni en el duelo, ni en los negocios, y definitivamente no en la cama. Pero Viktor juega a largo plazo, y con cada mirada, cada desafío, la arrastra más profundo a un mundo de secretos, poder y pasión.

Ella fue criada para ser intocable.
Él nació para conquistar.

Y en el espacio entre la venganza y el deseo, ¿quién perderá el control primero?
(Contiene contenido maduro y oscuro)


EXTRACTO

Era difícil concentrarse cuando su palma acariciaba mis pliegues, rodeando mi clítoris hasta que apenas podía respirar.


¿Por qué querrías dejar esto atrás? —gruñó en mi oído, su pecho retumbando contra mi espalda.

Porque no puedo confiar en ti. Porque no sé lo que quiero.


Porque es cruel —susurré.

Y luego se apartó, dejándome temblando, desesperada y furiosa.



También por la autora: Cazando a la Reina Híbrida (romance oscuro de cambiaformas).
Atada al Despiadado Príncipe Élfico

Atada al Despiadado Príncipe Élfico

138.1k Vistas · En curso · Kika_Nava
En un mundo donde elfos y humanos han estado en guerra durante siglos, una profecía ata a un príncipe elfo. Solo puede reclamar el trono casándose con una frágil humana. Cuando una familia humana ofrece la mano de su hija mayor en matrimonio, ella huye. Esto obliga a la familia a entregar en su lugar a la hermana menor, Verbena.

Él destierra a Verbena a una casa remota, abandonándola hasta que alcance la mayoría de edad. Verbena apenas sobrevive en medio de la pobreza y el abuso.
Abandonada, olvidada, no deseada.

Cuando estalla la guerra por la sucesión, el príncipe se ve obligado a cumplir la profecía. Busca a su esposa descuidada y enferma, solo para encontrar a una mujer pobre aferrándose a la vida. Y contra todo pronóstico... ella es su compañera destinada. Un vínculo sagrado, olvidado durante siglos. Ella es una mujer traumatizada que lo odia a muerte.
¿Podrá ganarse su perdón?

Mientras sus hermanos luchan por la sucesión, el príncipe debe enfrentarse a una profecía, una compañera destinada inesperada, enemigos, traiciones y una guerra inminente.
Reina Híbrida Alfa

Reina Híbrida Alfa

19.2k Vistas · Completado · Aisling Elizabeth
—Un recipiente hecho de dos grandes poderes. De bestia Alfa y bruja Sacerdotisa.

Lo último que la loba solitaria Kaeleigh quiere hacer cuando descubre que es la compañera destinada de Chase, el futuro Alfa de la manada de la Luna Oscura, es estar atada a las estructuras y jerarquías de la manada. Especialmente porque su secreto es que no puede transformarse. Pero un enemigo desconocido y peligroso y una muerte trágica ponen su vida y la de los que la rodean en riesgo, y Kaeleigh se encuentra en el centro de una disputa entre dos Alfas.

Todo está en duda mientras los secretos salen a la luz, se revelan maldiciones y profecías, y se rompen corazones cuando Kaeleigh debe elegir entre el amor maldito de su Alfa destinado y una promesa hecha al Alfa de la manada rival.

Todo esto y más, en esta primera parte de una historia de amor paranormal predestinada, son las piezas del rompecabezas de una profecía de siglos que predice el surgimiento de una poderosa reina destinada a convertirse en la líder de una nueva especie híbrida sobrenatural.
Intocable (Colección de la Serie Avatar a la Luz de la Luna)

Intocable (Colección de la Serie Avatar a la Luz de la Luna)

2.5m Vistas · Completado · Marii Solaria
«¡No, no! ¡No es así!» Supliqué, con lágrimas corriendo por mi rostro. «¡No quiero esto! ¡Tienes que creerme, por favor!»

Su gran mano me agarró violentamente por la garganta, levantándome del suelo sin esfuerzo. Sus dedos temblaban con cada apretón, estrechando las vías respiratorias vitales para mi vida.

Tosí y me ahogué mientras su ira me quemaba los poros y me incineraba interiormente. El odio que Nerón siente por mí es fuerte, y sabía que no había forma de salir vivo de esto.

«¡Como si fuera a creerle a un asesino!» La voz de Nerón suena aguda en mis oídos.

«Yo, Neron Malachi Prince, el Alfa de la manada Zircon Moon, te rechazo, Halima Zira Lane, por ser mi compañera y Luna.» Me tiró al suelo como a un pedazo de basura, dejándome sin aliento. Luego agarró algo del suelo, me dio la vuelta y me acuchilló.

Me cortó la marca de mi manada. Con un cuchillo.

«Y por la presente te sentencio a muerte».


Una joven mujer lobo, abandonada por su propia manada, acalla su aullido ante el peso aplastante y la voluntad de los lobos que quieren verla sufrir. Tras ser acusada falsamente de asesinar a Halima dentro de la manada de Zircon Moon, su vida se derrumba entre las cenizas de la esclavitud, la crueldad y el abuso. Solo cuando encuentre la verdadera fuerza de un lobo en su interior podrá escapar de los horrores de su pasado y seguir adelante...

Tras años de lucha y curación, Halima, la superviviente, vuelve a enfrentarse a la antigua manada que la marcó la muerte. Busca una alianza entre sus antiguos captores y la familia que ha encontrado en la manada Garnet Moon. La idea de fomentar la paz donde hay veneno es poco prometedora para la mujer que ahora se conoce como Kiya. A medida que el creciente estruendo de resentimiento comienza a abrumarla, Kiya se encuentra con una sola opción. Para que sus heridas supurantes sanen de verdad, debe enfrentarse a su pasado antes de que devore a Kiya como lo hizo con Halima. En las sombras que crecen, el camino hacia el perdón parece ir y venir. Al fin y al cabo, no se puede negar el poder de la luna llena, y para Kiya quizás la llamada de la oscuridad resulte igual de inflexible...

Este libro es adecuado para lectores adultos, ya que el tema aborda temas delicados, como los pensamientos o acciones suicidas, el abuso y los traumas que pueden provocar reacciones graves. Por favor, tenga en cuenta.
————UntouchableLibro 1 de la serie The Moonlight Avatar

TENGA EN CUENTA: Esta es una colección de series para la serie The Moonlight Avatar de Marii Solaria. Esto incluye Untouchale y Unhinged, e incluirá el resto de la serie en el futuro. Hay libros separados de la serie disponibles en la página del autor.:)
Doctor Gonzalo Daver

Doctor Gonzalo Daver

56k Vistas · Completado · miribaustian
Cuando el gran cirujano Gonzalo Daver cae ante el encanto, la sencillez y la candidez de su mucama, a la que le salva la vida en una operación, todo cambia para ambos
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?