Capítulo 114:

– Si me gusta… ¡Dios! – Aura comprendió que aquello, amenazaba con solo ser sexo desenfrenado.

—¿Me gusta? … no puede ser— se lamentó casi en un susurro. Cedric se removió y el curvilíneo cuerpo de Aura se acomodó mejor entre sus brazos.

Recargó su frente en la barbilla del ojiazul y él la apretó ...

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