Capítulo 128:

—¡Oye! Yo qué iba a saber que el pequeño no se iba a callar en toda la función y que además de bañarte en palomitas, te derramaría refresco encima — intentó justificarse y solo consiguió molestarlo más.

—Nuestra siguiente cita, seremos tú y yo solos en una cama y encerrados entre cuatro paredes — l...

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