Capítulo 139:

Luego de un par de segundos el cuerpo del rubio se tensó sobre ella y sintió su grueso miembro casi palpitar al derramar su blanquecino semen en su apretada cavidad.

—Lo siento— dijo Aura al intentar calmar su respiración, acarició la piel de su sudada espalda y encontró la larga trenza resbala...

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