Capítulo 168:

—¿Puedes…moverte?— le preguntó al verla quieta.

Su miembro era sumamente apretado por sus húmedas y tan estrechas paredes que apenas podía hablar sin entrecortarse, todo un mar de sensaciones parecían surgir desde ese lugar donde ambos permanecían unidos.

Ella asintió e ignorando ambos al nuevo mi...

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