Tras el.

— No debería de importarme— se recordó y sus pies se movieron lentos hasta colocarse tras la banca, se sentó sobre el respaldo de la misma y golpeó sus dedos contra la vieja madera, controlando su ansiedad.

Apretó el puente de su nariz y trató de respirar con calma, de pronto el sonar de su móvil l...

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