Un imbecíl.

—Con…— mencionaba, pero en ese instante una empleada del lugar apareció informándole de una llamada —En seguida vuelvo, ¿esperas? –

El chico resopló cansadamente y se deslizó sobre la silla al no haber obtenido detalles—No, como sea, ya me iba yo también— terminó por decir al ponerse de pie — Voy a...

Inicia sesión y continúa leyendo