Todo ideal.

La cobriza abrió los labios, pero no emitió sonido, se sabía ridícula por avergonzarse, pero todavía le costaba trabajo terminar por tomarlo con naturalidad; inconscientemente rogaba que eso nunca pasara, le gustaba sentir ese cosquilleo en su estómago y esa ansiedad en su pecho que él siempre le pr...

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