El amor sembrado.

—Ambos sabemos por qué razón estabas conmigo, no pretendamos fingir, tú querías dinero, yo tu cuerpo, fue todo — aclaró viéndolo ahora fríamente.

Ella sonrió molesta — Me amaste y te amé — aclaró ofendida, pero sin alzar la voz, siempre cuidando su porte frío y sereno — Eso no ha cambiado…

Él sonr...

Inicia sesión y continúa leyendo