Sin pretenciones.

El rubio guardó silencio y buscó en esa sobria mirada algún indicio de lo que ese hombre planeaba, los dos varones se observaban y la tensión era tal que Elric estaba seguro que era cuestión de segundos, en que Cedric, como el más temperamental y explosivo de los dos, soltaría un golpe por el aparen...

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