Solemnidad.

—James — arrastró su nombre con desprecio y lo vio hacia abajo, y más que por la diferencia de estaturas, fue por una fría altivez — todavía no eres alguien que pueda siquiera pretender amenazarme — le aclaró.

—No me fastidies— cortó James al verlo con desprecio — ¿qué demonios pretendes con esa es...

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