Boca floja.

 —¡Muévete, Aura! — apresuró de nueva cuenta la pelicorta mientras Aura escuchaba como de su lado de la línea, Kristel sintonizaba su estación de radio favorita — que esto no será tarea de una hora – 

«Demonios»

—Voy para allá— terminó por decir, pues era verdad, seguir encerrada en ese sitio sólo...

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