Sin limites.

—¿Podemos dejarlo ya? Intentaré ser más cortés la siguiente vez — ni ella ni yo creímos eso. Por suerte Aura se relajó en el asiento a mi lado, una vez en mi auto.

—Seguro vas a matarme, pero por mera cortesía lo invité a la playa con nosotros –

Mi mirada fue más que molesta al voltearla a ver.

—...

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