Capítulo 90:

—Algo se está quemando— su tono fríamente molesto sorprendió a la cobriza, que prácticamente arrancó de los labios del ojiceleste su dedo.

—¡Cielos! — alzó la voz al tirar el sartén de la elegante estufa.

—¿Estás bien? — cuestionó Erick al verla casi brincar para evitar el ardiente objeto.

—¡Aura...

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