Capítulo 99:

—¡Aura! – la voz alta de la castaña la hizo respingar al llamarla del otro lado de la puerta.

Rápidamente, se colocó aquella pulsera tan presurosa como pudo hacerlo, luego le preguntaría al rubio por el hermoso obsequio.

—Si— respondió al girarse y en el acto la puerta de su pieza se abrió, dejand...

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