Capítulo 42 La Secta del Espejo

El olor a brea quemada y grasa animal inundó el aire fresco de la noche. Desde la cresta de la colina que protegía la mina, las antorchas parecían un río de lava naranja que avanzaba implacable entre los árboles. No eran los pasos medidos y silenciosos de los soldados de Némesis; era el avance caóti...

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