Capítulo 128 ACUERDOS Y NUEVOS CAMINOS

La tarde cayó sobre la mansión Rossi, tiñendo el cielo con tonos dorados y anaranjados. En el amplio salón principal, Isabella sostenía una copa de vino mientras observaba a Francesco conversar con el abuelo. Aunque su rostro mostraba tranquilidad, dentro de ella una inquietud creciente se apoderaba...

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