Capítulo 156 CONFÍAS DEMASIADO

El sol apenas comenzaba a iluminar la mansión cuando Isabella despertó, sintiéndose extrañamente enérgica. Después de una ducha rápida y vestirse con un traje ejecutivo en tonos negros, con un suspiro, observó a Francesco dormido, tomó el portafolio y bajó a desayunar.

La mesa estaba vacía, como es...

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