Capítulo 188 GRITO DEL ALMA

La tarde cayó como una lápida sobre la mansión Rossi. Isabella, en el despacho de Don Marcos, caminaba de un lado a otro como un animal enjaulado. Su rostro estaba demacrado, su ropa aun manchada de sangre, su alma completamente desgarrada.

Chiara intentó acercarse, pero Isabella la apartó con un a...

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