Capítulo 38 SIN RUMBO FIJO SEGUNDA PARTE

Mientras tanto, Tomás, que estaba observando la situación recostado de la pared con los brazos cruzados, enderezó su postura, se quitó el abrigo y lo colocó delicadamente sobre el sofá.

De inmediato, Francesco, intercambio con los presentes una mirada de desconcierto. — ¡Vaya, el turista quiere pel...

Inicia sesión y continúa leyendo