Capítulo 53 El filo del engaño

La presión de las manos de Edward sobre sus hombros se sentía como un brazalete de hierro. Vivian sentía el latido desbocado de su sangre en los oídos, pero la mente matemática que la había salvado en la aduana de la provincia tomó el control de sus pulsaciones. Sabía que un solo titubeo la delatarí...

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