Capítulo 120 Capítulo 118 Merecen sufrir

El silencio en el ático nunca había sido tan absoluto, ni tan violento. Era un silencio que zumbaba en mis oídos, una presencia física que parecía ocupar el espacio que Gael había dejado vacío al marcharse. Caminé por la estancia principal, pero mis pasos, usualmente firmes, se sentían erráticos sob...

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