Capítulo 87 Capítulo 85 Juro, que te destruire.

Me quedé allí, sentado en el suelo frío de la ducha, con el agua empapando mi ropa y la de ella, sosteniendo todo su peso en mis brazos.

Poco a poco, sentí que los temblores violentos que sacudían su cuerpo empezaban a disminuir. Su respiración, antes errática y desesperada, se volvió lenta y rítmi...

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